Nanterre – 01.06.2026: Un osteópata de 35 años de Hauts-de-Seine fue condenado hoy por el tribunal de Nanterre a dos años de prisión. Fue declarado culpable de haber cometido agresiones sexuales contra dos pacientes, entre ellas una menor de 14 años. Los hechos ocurrieron entre 2024 y 2025. Además, se le prohibió ejercer su profesión de manera permanente.
La primera denuncia contra el osteópata se presentó ya en 2021, pero fue archivada sin éxito. En mayo de 2026 fue llevado nuevamente a juicio tras nuevas declaraciones de testigos. La fiscalía calificó los hechos como “agresiones sexuales agravadas”, ya que fueron cometidos por una persona que abusó de la confianza de sus pacientes.
La defensa del acusado argumentó que sus acciones eran exclusivamente de naturaleza terapéutica y que no existía ninguna intención sexual. Sin embargo, se reconoció la gravedad de los hechos y el abuso de la autoridad profesional del osteópata.
La condena de este osteópata no es el primer caso de este tipo en Francia. Ya en 2016, el ex osteópata “estrella” Pierre Pallardy fue condenado a ocho años de prisión tras ser declarado culpable de abusar sexualmente de varias pacientes. Estos casos ponen de manifiesto la necesidad de controles más estrictos y una mayor sensibilización dentro de las profesiones sanitarias.
Las víctimas en este caso actual se unieron al procedimiento como querellantes y subrayaron la importancia de la condena para animar a otras posibles víctimas a denunciar también. La decisión del tribunal se considera una señal de que tales delitos no serán tolerados y que se deben proteger los derechos de las pacientes.
Este caso subraya la importancia de la confianza y la profesionalidad en el sector sanitario. Es fundamental que los pacientes se sientan seguros y puedan confiar en que se respetarán sus límites personales. La justicia ha dado una señal clara de que el abuso sexual en el contexto médico no será tolerado.
La condena del osteópata a dos años de prisión y la prohibición de ejercer su profesión tienen como objetivo tanto castigar los hechos cometidos como prevenir futuros incidentes. Se espera que este tipo de sentencias ayude a aumentar la conciencia sobre el problema y anime a más víctimas a denunciar.
La sociedad enfrenta el desafío de mantener la confianza en los profesionales médicos y, al mismo tiempo, garantizar que estos delitos no queden impunes. La gestión de estos casos es un paso en la dirección correcta para asegurar la seguridad y el bienestar de los pacientes.
Fuentes
- Franceinfo