Grafton – 21.07.2026: Dos familias han presentado una demanda en Dakota del Norte contra el Unity Medical Center después de que, según su versión, pruebas de ADN demostraran el intercambio de dos recién nacidos hace 38 años. Kyle Bylin y Jeremy Morrison habrían nacido el 26 de enero de 1988 como los únicos niños nacidos ese día en el hospital de Grafton. Sin embargo, ambos habrían crecido posteriormente con familias con las que no tenían parentesco biológico.
La demanda fue presentada el 7 de julio ante el tribunal de distrito del condado de Walsh. La demandada es Christian Unity Hospital Corporation, que opera bajo el nombre Unity Medical Center. Los demandantes acusan al hospital de negligencia y de haber cometido un grave error al dar de alta a los bebés. Reclaman una indemnización por las consecuencias personales y familiares derivadas de que su verdadera filiación no se descubriera hasta décadas después.
El desencadenante fue una prueba de ADN encargada de forma privada por Kyle Bylin, que eligió como parte de un intercambio de regalos navideños. En una plataforma genealógica apareció una tía biológica que no encajaba con la familia en la que había crecido. Su sobrino, Jeremy Morrison, también se sometió entonces a un análisis genético. Según las familias, los resultados confirmaron que cada uno de los hombres corresponde a los padres biológicos del otro.
El hospital no niega que ambos hombres nacieran el mismo día en sus instalaciones. Sin embargo, afirma que no existen pruebas de que empleados del centro hayan causado el intercambio. Al mismo tiempo, Unity Medical Center señala que ya no se conservan los historiales médicos ni los expedientes de personal de aquella época y que ningún integrante del entonces equipo de partos sigue trabajando allí. La cuestión de la responsabilidad sigue siendo, por tanto, objeto del procedimiento.
El caso también plantea la dificultad jurídica de los largos periodos transcurridos. Según informaciones de medios estadounidenses, el hospital ha alegado que la demanda podría haber prescrito debido al tiempo transcurrido desde 1988. Las familias sostienen, en cambio, que la causa del daño solo pudo reconocerse mediante las pruebas genéticas. Por ello, un tribunal tendrá que decidir no solo sobre el supuesto incumplimiento del deber de diligencia, sino también sobre la admisibilidad de la demanda.
Para los afectados, el asunto va más allá de las reclamaciones económicas. Los resultados de ADN propiciaron encuentros con padres y hermanos biológicos, sin reemplazar los vínculos construidos durante décadas con las familias que los criaron. Jeremy Morrison vive actualmente en Colorado, mientras que Kyle Bylin siguió, según la agencia de noticias Associated Press, una carrera académica fuera de Dakota del Norte. Ambas familias intentan ahora integrar los parentescos recién descubiertos en sus historias de vida ya existentes.
El caso también muestra cómo las pruebas comerciales de ADN pueden sacar a la luz errores históricos que antes apenas habrían podido demostrarse. Los modernos procedimientos clínicos de identificación, la documentación electrónica y las pulseras de identificación de pacientes con múltiples medidas de seguridad buscan hoy evitar en gran medida los intercambios de recién nacidos. Sin embargo, en este caso concreto, el avance técnico no puede reconstruir lo ocurrido el 26 de enero de 1988: según el hospital, los documentos originales decisivos ya no existen.
Fuentes
- Associated Press
- WBTV
- Unity Medical Center