Montans – 01.07.2026: En la noche del 1 de julio el Centre archéologique de Montans, en el departamento de Tarn, fue objeto de un robo rápido y aparentemente ejecutado con profesionalidad. Según los investigadores, desconocidos sustrajeron unas 40 monedas de oro datadas en el siglo I d. C. El daño material se valora en alrededor de 120.000 euros; la pérdida cultural se considera significativa.
Los autores, al parecer, accedieron a las salas de exposición en pocos minutos y forzaron deliberadamente vitrinas. Indicios de señales de violencia bruta en puertas y ventanas, así como sistemas de seguridad manipulados, sugieren que el lugar del hecho fue vigilado con antelación. El museo, que documenta el pasado romano de la ciudad alfarera y comercial de Montans, había estado abierto con normalidad; no se registraron sucesos inusuales antes del robo.
La Gendarmerie del departamento de Tarn acordonó la escena del delito, protegió pruebas y solicitó grabaciones de vídeo del entorno. También se investigan posibles rutas de huida por las carreteras departamentales hacia Albi y Toulouse, así como vehículos que pudieran haber resultado sospechosos durante la noche. La fiscalía coordina las investigaciones por robo agravado en banda; el miércoles por la noche no había indicios concretos sobre los autores.
Según el museo, las monedas formaban parte de una exposición permanente sobre los asentamientos romanos en el suroeste de Francia. Los expertos subrayan que las piezas —independientemente de su valor en oro— son importantes por su contexto arqueológico: las inscripciones, el contexto de hallazgo y su estado de conservación aportan información sobre las rutas comerciales, la circulación monetaria y la artesanía de la Antigüedad. La dispersión de los objetos en el mercado negro dañaría irremediablemente estos conocimientos.
Las autoridades están comparando actualmente los números de serie de los sistemas de seguridad, revisando los inventarios y han notificado a las redes pertinentes para combatir el comercio ilícito de bienes culturales. Como base se aplica la protección del patrimonio francés (Code du patrimoine), que establece requisitos estrictos para el registro, el transporte y el comercio de objetos arqueológicos. Casas de subastas y comerciantes han sido advertidos para comunicar ofertas con procedencia sospechosa.
La prefectura y el Centre archéologique instaron a la cinía a comunicar de inmediato a la Gendarmerie cualquier observación sospechosa o ofertas de venta privadas. Se pueden aportar pistas en cualquiera de sus dependencias o a través de los canales habituales de emergencia. Hasta la reapertura de determinadas salas se revisarán y, si es necesario, reforzarán las medidas de seguridad. La búsqueda continúa; por motivos del procedimiento de investigación las autoridades no facilitan más detalles por el momento.
Fuentes
- Franceinfo
- La Dépêche