Saint-Denis – 18.06.2026: El sol arde implacablemente sobre las calles de Saint-Denis, una ciudad al norte de París que se ve especialmente afectada por la actual ola de calor. Las temperaturas superan desde hace días los 35 grados y la humedad hace que sea difícil respirar. Para los socialmente más vulnerables de la ciudad, esto es una prueba particularmente dura.
La Fondation du Logement ha determinado en un estudio reciente que los hogares más pobres de Francia sufren la pobreza energética al doble de frecuencia que el promedio. En Saint-Denis, donde una parte significativa de la población vive en condiciones precarias, los efectos de la ola de calor son particularmente graves. Muchas viviendas están mal aisladas y se convierten durante el día en verdaderos hornos de calor.
La administración municipal de Saint-Denis reaccionó a tiempo y ha establecido un plan integral para apoyar a los cinos durante la ola de calor. Un elemento central es la creación de espacios frescos en varias instalaciones públicas. Por ejemplo, la Mediateca del centro de la ciudad y la Basílica de Saint-Denis permanecen abiertas durante las horas más calurosas del día, ofreciendo a los residentes un lugar para refrescarse.
Además, se lanzaron campañas informativas especiales para educar a la población sobre los peligros del calor y las medidas de protección necesarias. “Il faut veiller à ce qu’il n’y ait pas de déshydratation” – “Hay que velar para que no haya deshidratación” – es uno de los mensajes clave. Se recomienda beber agua regularmente, evitar el alcohol y el esfuerzo físico, así como buscar lugares frescos.
A pesar de estas medidas, la situación sigue siendo tensa. Especialmente las personas mayores y aquellas con enfermedades crónicas están en riesgo. Por ello, la ciudad ha creado un registro para los cinos especialmente vulnerables, para asegurar que reciban atención regular durante la ola de calor.
La ola de calor actual ha puesto nuevamente de manifiesto las desigualdades sociales existentes en Saint-Denis. Mientras que los barrios más ricos disponen de viviendas con aire acondicionado y jardines, los barrios más pobres son los más afectados. Por ello, la administración municipal enfatiza la necesidad de encontrar soluciones a largo plazo para fortalecer la resiliencia de los socialmente más débiles ante eventos climáticos extremos.
En los próximos días se esperan más medidas para mitigar los efectos de la ola de calor. La administración invita a los cinos a mantenerse vigilantes y a solicitar ayuda cuando sea necesario. “Il faut veiller à ce qu’il n’y ait pas de déshydratation” – “Hay que velar para que no haya deshidratación” – sigue siendo el mensaje central en estos días de intenso calor.