París – 11.07.2026: De los 30.000 equipos móviles de aire acondicionado que el Gobierno francés había prometido a finales de junio para hospitales y otros centros sanitarios, hasta ahora solo se ha entregado una parte. La portavoz del Gobierno, Maud Bregeon, declaró el 10 de julio que ya se habían entregado e instalado 6.000 equipos en clínicas. El periódico Le Monde informó el mismo día, citando datos oficiales, de 7.500 equipos entregados. La diferencia probablemente refleja sobre todo las distintas fases de entrega e instalación.
La adquisición se anunció el 25 de junio, en el punto álgido de una excepcional ola de calor. La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, puso además a disposición 100 millones de euros para que los centros públicos y privados pudieran adquirir a corto plazo equipos de aire acondicionado, ventiladores y otras tecnologías de refrigeración. Los fondos también deben evitar que las unidades se vean obligadas a limitar su actividad por una refrigeración insuficiente. Según el Ministerio de Sanidad, el suministro fue coordinado con centrales de compras.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, había declarado el 6 de julio en la Asamblea Nacional que 10.000 de los 30.000 equipos serían adquiridos y entregados aún esa misma semana. Pocos días después, el Gobierno confirmó el inicio de las entregas, pero no presentó un plan de distribución públicamente verificable por hospital, región o tipo de equipo. Por ello, sigue sin estar claro qué centros ya han sido abastecidos y cuántas unidades funcionan realmente en áreas próximas a los pacientes.
La medida responde al principio de una ayuda de emergencia, no a un programa integral de modernización. Los equipos móviles pueden aliviar a corto plazo la situación en habitaciones individuales, zonas de espera o unidades especialmente afectadas. Sin embargo, no sustituyen una refrigeración instalada de forma permanente ni la adaptación estructural de edificios hospitalarios antiguos. Además, su uso requiere capacidad eléctrica, posibilidades de evacuación del aire, mantenimiento y una instalación higiénicamente segura. Por ello, especialmente en grandes centros, la instalación puede requerir más tiempo que la entrega.
La carga térmica ha dado al asunto una nueva urgencia. Para el sábado 11 de julio estaban previstas las alertas oficiales de calor más altas en 24 departamentos del noroeste y de la región de Ile-de-France. Según la administración sanitaria, los contactos con los servicios de urgencias y de guardia aumentaron recientemente, al menos de forma leve. Las personas mayores, los enfermos crónicos, los niños pequeños, así como los trabajadores y pacientes en edificios con poca refrigeración, corren un riesgo especial.
En el plano político, el retraso apunta a una carencia de largo plazo en la adaptación de la infraestructura pública a periodos de calor más frecuentes. El Gobierno ha anunciado para el periodo de 2026 a 2035 un programa de inversión hospitalaria de 6.000 millones de euros; dentro de él, los fondos para rehabilitaciones energéticas se duplicarán hasta 600 millones de euros. Los equipos de aire acondicionado adquiridos ahora deben cubrir los cuellos de botella agudos. Sigue sin estar demostrado si estarán operativos de forma generalizada antes del final de la actual fase de calor.
Fuentes
- Ministerio de Sanidad francés
- Gobierno francés (info.gouv.fr)
- Asamblea Nacional
- Le Monde