Francia – 18.07.2026: En cada pedalada de los profesionales hace tiempo que se esconde un segundo Tour, invisible. Mientras el pelotón avanza en la 14.ª etapa, los medidores de potencia instalados en la biela, el pedal o la rueda trasera envían continuamente cifras a los ciclocomputadores: valores de vatios. Muestran cuánta potencia mecánica genera un corredor en cada fase de su carrera: al arrancar, a rueda, en el descenso y, especialmente, cuando la carretera se empina.
Para los corredores y los directores deportivos, estos datos son una herramienta táctica. La potencia puede vincularse con la frecuencia cardíaca, la velocidad, la cadencia, la pendiente y la temperatura. Así, un profesional puede dosificar su esfuerzo en lugar de agotar demasiado pronto sus reservas en un ataque inicial. En el coche del equipo, las curvas ayudan a planificar con mayor precisión la carga y la recuperación a lo largo de una vuelta de tres semanas.
Lo decisivo no es únicamente la cifra más alta en la pantalla. Una potencia de 400 vatios significa algo distinto para un rodador pesado que para un escalador ligero. Por eso también se suele considerar la relación entre vatios y peso corporal. Describe cuánta potencia por kilogramo puede desarrollar un atleta en ascensos largos. Pero incluso esta comparación requiere contexto: el viento, la altitud, el calor, el firme de la carretera, la duración de la carrera y el trabajo dentro del pelotón modifican el cálculo.
En el futuro, los datos no solo deberán servir al progreso deportivo. La Agencia Internacional de Controles (ITA) investiga desde 2025 si los valores de rendimiento registrados a largo plazo pueden complementar la lucha antidopaje existente. El proyecto pretende comprobar, mediante modelos de rendimiento, si es posible detectar de forma fiable evoluciones inusuales y utilizarlas para una selección más inteligente de los controles. Se trata expresamente de un proyecto de investigación y evaluación, no de una prueba automática de culpabilidad.
Precisamente ahí reside la dificultad deportiva y jurídica. Un valor excepcional puede explicarse por el desarrollo de la carrera, el material, el clima, la preparación física o diferencias de medición. Los medidores de potencia de distintos fabricantes no están necesariamente calibrados de forma idéntica. Por ello, la ITA pretende considerar los datos únicamente junto con otros hallazgos, como información procedente de controles, el pasaporte biológico e indicios del entorno deportivo.
En el Tour de France 2026, la ITA vuelve a llevar a cabo un programa antidopaje independiente por encargo de la Unión Ciclista Internacional (UCI). La cifra de vatios no sería un juez, sino un foco adicional sobre la curva de rendimiento de un corredor. Para la carrera en sí, sigue siendo sobre todo la medida precisa del esfuerzo: una cifra que hace visible la lucha contra el viento y la gravedad, sin poder contar toda la historia de un día sobre el sillín.
Fuentes
- Franceinfo
- Tour de France
- Agencia Internacional de Controles
- Unión Ciclista Internacional (UCI)