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Nachrichten.fr · August 5, 2026

Tras ser alcanzada por un rayo en un festival: Raphaëlle lleva años luchando por recuperar su vida

Azerailles – 05.08.2026: Cuando en septiembre de 2017 se aproximó una tormenta sobre el festival de música Le Vieux Canal, las asistentes y los asistentes buscaron refugio bajo una carpa. Entonces cayó el rayo. Raphaëlle sobrevivió al accidente, pero para ella comenzó una larga etapa de dolor, pérdida de capacidades cotidianas y rehabilitación.

En un reportaje publicado el 4 de agosto, relata hasta qué punto el impacto del rayo cambió su vida. Según recuerda, fue perdiendo poco a poco capacidades que antes daba por sentadas: escribir, recordar, comprender relaciones, hablar. Durante un tiempo, una logopeda comparó su estado con el nivel de desarrollo de una niña de cuatro años, cuenta Raphaëlle.

El impacto del rayo se produjo el 2 de septiembre de 2017 en Azerailles, en el departamento de Meurthe-et-Moselle. El festival había sido interrumpido debido al temporal. Varias personas resultaron heridas, algunas de gravedad. Raphaëlle se encontraba con otros asistentes bajo una carpa que debía protegerles de la lluvia. Allí el rayo alcanzó al grupo.

Según su propio relato, el rescate inmediato no supuso en absoluto el final del peligro para su salud. Habla de fuertes dolores, déficits neurológicos y de cómo su capacidad de hablar fue deteriorándose cada vez más semanas después del suceso. Para familiares y amistades resultaba difícil entender por qué una mujer que inicialmente había sobrevivido al accidente podía desenvolverse cada vez peor en la vida cotidiana.

En Francia, a las personas que sobreviven a un rayo se las denomina “fulgurés”. Además de lesiones visibles, pueden presentar trastornos de memoria y concentración, dolores neuropáticos y problemas cardíacos. La evolución y la duración varían de un caso a otro. Por ello, las experiencias de Raphaëlle no permiten extraer una conclusión médica general; sin embargo, documentan cuán complejas pueden ser las secuelas a largo plazo.

El accidente de Azerailles ya puso en 2017 el comportamiento ante tormentas en el centro de atención. Una carpa, un árbol aislado o un recinto de festival al aire libre no ofrecen una protección fiable ante el riesgo de rayos. Se recomienda refugiarse en edificios sólidos o vehículos cerrados y abandonar las zonas abiertas. Los organizadores deben decidir rápidamente, ante la llegada de tormentas, si se evacúa un recinto y se interrumpe el programa.

Raphaëlle recibió acompañamiento terapéutico durante años y, según afirma, recuperó parte de sus capacidades. Sin embargo, no ha regresado por completo a su vida anterior. Detrás del breve instante del impacto hay para ella años de trabajo: tuvo que recuperar paso a paso el lenguaje, la orientación y la autonomía.

Fuentes

  • Franceinfo
  • RTL
  • TF1 Info
  • L’Est Républicain

Dieser Artikel wurde mit Hilfe künstlicher Intelligenz erstellt.