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Nachrichten.fr · July 2, 2026

Un estudio del ESO advierte: las megaconstelaciones planificadas podrían iluminar masivamente el cielo nocturno

París – 02.07.2026: Investigadores del Observatorio Europeo Austral (ESO) advierten en un estudio reciente sobre las graves consecuencias para la observación del cielo de la rápida expansión de las constelaciones de satélites. Según el estudio, en la actualidad hay aproximadamente 14.000 satélites registrados en la órbita terrestre. Si se implementaran todos los programas anunciados y solicitados, esa cifra podría aumentar potencialmente hasta alrededor de 1,7 millones, con un incremento notable de la luminosidad del cielo y una mayor frecuencia de trazas de interferencia en las imágenes astronómicas.

El trabajo, publicado como artículo científico y preprint en arXiv, modela cuántas trazas brillantes dejarían grandes constelaciones en imágenes de campo amplio y en qué medida aumentaría la luminosidad de fondo difusa. Los programas de larga duración y los levantamientos que cartografían objetos muy débiles serían especialmente afectados. Incluso satélites aislados y muy brillantes pueden inutilizar imágenes; una alta densidad multiplicaría este efecto y dificultaría la detección de galaxias débiles, asteroides o eventos transitorios.

El astrónomo del ESO Olivier Hainaut es citado en notas de agencia advirtiendo que, con un fuerte aumento del número de objetos brillantes, no solo aparecerían trazas puntuales de luz, sino también una luminosidad general del cielo medible, de modo que objetivos débiles quedarían con frecuencia por debajo del umbral de detección. El estudio describe escenarios en los que el fondo difuso se incrementa de forma significativa en bandas de longitud de onda relevantes; para grandes proyectos como el Vera C. Rubin Observatory esto podría afectar la eficiencia y la calidad de los datos.

Más allá de los efectos ópticos, el equipo señala riesgos para la radioastronomía: las emisiones de satélites y redes terrestres pueden alterar mediciones sensibles en bandas protegidas. Además, con cada nueva generación de constelaciones aumentaría la densidad del tráfico en el entorno cercano a la Tierra, con mayores exigencias para la evitación de colisiones y las estrategias de eliminación, a fin de limitar el riesgo de escombros y fragmentación.

Como medidas de mitigación, los autores mencionan límites técnicos de brillo, superficies más oscuras y sistemas de protección solar, planificación orbital coordinada, conceptos obligatorios de desorbitación al final de la vida útil y evaluaciones ambientales como parte integral de los procedimientos de autorización. Academias científicas y organismos reguladores son instados a evaluar sistemáticamente los efectos acumulativos antes de conceder autorizaciones a gran escala. Empresas con constelaciones existentes o planificadas, entre ellas SpaceX y E-Space, señalan medidas de mitigación en curso; sin embargo, los comités especializados exigen normas vinculantes y verificables.

El análisis ha tenido desde el 1 y 2 de julio de 2026 una amplia repercusión internacional en círculos especializados y en los medios. Para instituciones de investigación como el ESO y observatorios de todo el mundo no está en juego solo la calidad de las imágenes: la detección temprana de asteroides potencialmente peligrosos o la caracterización de fenómenos celestes efímeros también podría verse ralentizada o comprometida por trazas más frecuentes y una mayor luminosidad de fondo.

Fuentes

  • franceinfo
  • European Southern Observatory (ESO)
  • arXiv
  • Euronews
  • AFP