Grenoble – 19.07.2026: Una actuación de la DJ Barbara Butch en el festival Cabaret Frappe terminó anticipadamente el sábado por la noche tras una acción de protesta. Según informes coincidentes, alrededor de un centenar de activistas propalestinos se habían reunido frente al escenario en el Jardin de Ville e interrumpieron la actuación. La ciudad de Grenoble suspendió el concierto después de que se conocieran amenazas contra la artista.
Barbara Butch, una figura destacada de la escena francesa de clubes y queer, había sido anunciada como uno de los momentos culminantes del festival veraniego al aire libre. Según reporteros locales, su set ya había comenzado cuando las protestas aumentaron de intensidad. Finalmente, la música abandonó el escenario. El concejal municipal de Cultura, Alexis Monge, explicó en el lugar que la decisión se tomó por motivos de seguridad.
En el centro del conflicto se encuentra el apoyo que Barbara Butch había dado a una iniciativa legislativa de la diputada Caroline Yadan. Desde la perspectiva de sus defensores, el proyecto debía combatir con mayor contundencia nuevas formas de antisemitismo. Sus críticos, en cambio, temían restricciones a las expresiones propalestinas. La propuesta fue retirada en primavera tras intensas controversias políticas.
El político opositor de Grenoble Allan Brunon, de La France insoumise, ya había pedido en mayo un boicot cultural a la actuación. Él y otros opositores de la programación reprochan a la artista que, con su apoyo al proyecto de Yadan, represente una postura represiva frente al activismo propalestino. Barbara Butch se había convertido así, mucho antes del festival, en una pantalla de proyección de una disputa nacional.
La ciudad de Grenoble condenó el domingo de forma contundente las intimidaciones dirigidas contra la artista y los políticos municipales presentes. Expresó su apoyo al organizador Retour de Scene y a los equipos participantes. En una sociedad democrática, las diferencias políticas deben resolverse mediante el debate y el diálogo, no mediante amenazas o violencia, declaró el municipio.
De este modo, el incidente adquiere una relevancia que va más allá de una noche de DJ interrumpida. En Francia, los eventos culturales se están convirtiendo cada vez más en lugares donde se hacen visibles las disputas sobre la guerra en Oriente Medio, el antisemitismo y los límites del boicot político. El escenario, normalmente un espacio de concentración y ritmo compartido, se convirtió durante unos minutos en Grenoble en el escenario de una profunda prueba de fractura social.
El domingo aún no estaba claro si los acontecimientos tendrían consecuencias legales. La ciudad no proporcionó información sobre posibles investigaciones o heridos. Sin embargo, una cosa es segura: el Cabaret Frappe, que normalmente representa la ligereza veraniega en el corazón de Grenoble, quedó esa noche eclipsado por un debate que hace tiempo va mucho más allá de la música, los planes del festival y la política cultural municipal.
Fuentes
- Ciudad de Grenoble
- Le Dauphine Libere
- Le Monde