París – 07.08.2026: Ante el riesgo de incendios forestales en Francia, el exministro de Salud y diputado Yannick Neuder reclama una nueva tasa sobre los cigarrillos. Según su propuesta, los fabricantes deberían abonar el 2 por ciento del precio de venta. De acuerdo con sus estimaciones, los ingresos podrían ascender a unos 350 millones de euros al año y destinarse específicamente a la prevención de incendios de vegetación, la lucha contra el fuego y el mantenimiento de los bosques en riesgo.
Neuder justifica la iniciativa por el papel que desempeñan las colillas arrojadas sin cuidado en el origen de los incendios. La demanda se dirige expresamente a la industria tabacalera y no directamente a los fumadores. Desde el punto de vista político, sigue el principio de quien contamina paga: quien comercializa productos cuyos residuos representan un riesgo medioambiental debe asumir una mayor parte de los costes derivados.
La evaluación estatal de riesgos respalda la idea de fondo, pero aborda las causas de forma más amplia. Según el Ministerio de Medio Ambiente, nueve de cada diez incendios forestales y de vegetación en Francia son causados por el ser humano. Entre las causas conocidas, aproximadamente un tercio corresponde a actos intencionados, accidentes y negligencias, respectivamente. Además del fuego abierto, las barbacoas y las chispas, los desencadenantes negligentes incluyen colillas que no se han apagado por completo.
El sector ya tiene responsabilidades financieras. Para los productos de tabaco con filtros de plástico se aplica la responsabilidad ampliada del productor. Los fabricantes deben cubrir, a través de un sistema autorizado, la recogida y eliminación de colillas, así como las medidas contra su abandono indiscriminado. Desde 2024, también deben destinar una proporción mínima de sus aportaciones a la concienciación sobre el riesgo de incendios que representan las colillas.
La propuesta de Neuder va más allá: pretende crear una fuente propia de ingresos para la protección contra incendios forestales. Según sus planes, los fondos podrían financiar, además de campañas de información, trabajos preventivos en los bosques y operaciones de los servicios de emergencia. Por ahora no está claro si esto se llevaría a cabo mediante un impuesto finalista, una contribución sectorial o una ampliación de la responsabilidad existente de los fabricantes.
El mercado del tabaco ya está fuertemente regulado desde el punto de vista fiscal. El Estado francés recauda impuestos sobre el valor añadido y especiales sobre los productos del tabaco; sin embargo, estos ingresos no están reservados específicamente para la protección frente a incendios de vegetación. Por tanto, una tasa adicional requeriría una base legal y tendría que diferenciarse con precisión de las obligaciones actuales de los fabricantes.
La propuesta se enfrenta a un problema práctico de prevención: numerosos incendios se originan cerca de zonas habitadas, vías de transporte y áreas recreativas. El Ministerio de Medio Ambiente también remite a la obligación de desbrozar los terrenos en riesgo. Las superficies con un mantenimiento insuficiente aceleran la propagación de las llamas y dificultan la intervención de los equipos de emergencia.
Fuentes
- franceinfo
- Ministerio de Transición Ecológica
- Légifrance
Artikel mit Hilfe künstlicher Intelligenz erstellt (Transparenzhinweis im Sinne von Artikel 50 der Verordnung (EU) 2024/1689 – EU AI Act).