París – 11.06.2026: El Senado francés aprobó por unanimidad el 18 de mayo de 2026 un proyecto de ley que permite la devolución de restos de indígenas a Guayana Francesa. Estos restos, que incluyen seis esqueletos humanos y ocho moldes de yeso, fueron exhibidos hace más de 130 años en los llamados “zoológicos humanos” en París y desde entonces se han conservado en el Muséum national d’Histoire naturelle. Las personas afectadas pertenecían a los pueblos Kali’nas y Arawaks y fueron llevadas a París en 1892, donde fueron exhibidas en condiciones inhumanas y fallecieron. Sus restos fueron posteriormente conservados en las colecciones del museo.
La devolución de estos restos es el resultado de años de esfuerzos de la asociación Moliko Alet + Po, radicada en Guayana Francesa. Esta organización aboga por la restitución de los restos para proporcionar a los fallecidos un entierro digno y un lugar de descanso en su tierra natal. La asociación destaca la importancia de este paso para el reconocimiento y la sanación de heridas históricas.
El proyecto de ley, que ahora debe ser aprobado por el Parlamento, representa una excepción al principio de inalienabilidad de las colecciones públicas. Este principio había dificultado anteriormente la devolución de bienes culturales a sus países de origen. La aprobación del Senado marca un paso significativo en el reconocimiento y reparación de las injusticias coloniales.
La devolución de estos restos es vista por muchos como un acto de reconciliación y reconocimiento de la historia. Ofrece a los descendientes de los pueblos afectados la posibilidad de honrar y enterrar a sus antepasados en su tierra natal. Este paso es considerado una señal importante para el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y la sanación de heridas históricas.
La decisión del Senado fue apoyada por varios partidos políticos, lo que subraya la importancia transversal de este asunto. La ministra de Cultura, Catherine Pégard, había anunciado previamente que el gobierno apoyaría el proyecto de ley para permitir la devolución de los restos.
La devolución de estos restos no solo se considera un acto simbólico de reparación, sino también un paso hacia una relación más justa y respetuosa entre Francia y sus antiguas colonias. Muestra el esfuerzo por reconocer los capítulos oscuros de la historia y brindar a las comunidades afectadas la posibilidad de sanar.
La implementación de esta ley está siendo preparada ahora por el gobierno francés y las autoridades competentes. Se espera que este paso conduzca a más iniciativas destinadas a reconocer los derechos de los pueblos indígenas y corregir las injusticias históricas.