Crépol – 24.07.2026: La pequeña localidad de Crépol, en la Drôme, vuelve a situarse en el centro de un proceso que ocupa a Francia desde hace casi tres años. En el caso del adolescente asesinado Thomas Perotto, los jueces de instrucción competentes han incorporado un móvil racista como circunstancia agravante a las acusaciones contra los investigados. La nueva resolución de cierre de la instrucción lleva fecha del 20 de julio.
Thomas Perotto tenía 16 años cuando resultó mortalmente herido en la noche del 18 al 19 de noviembre de 2023, a las afueras de un baile de invierno en Crépol. La violencia de entonces fuera del salón de fiestas afectó a más personas. Para los familiares y los habitantes de la localidad quedó, sobre todo, el vacío tras aquella noche: un adolescente que no regresó a casa y un pueblo cuyo nombre se convirtió en todo el país en símbolo de un crimen estremecedor.
Según informaciones de prensa, los jueces de instrucción basan la circunstancia agravante ahora considerada en declaraciones de testigos sobre expresiones que supuestamente se pronunciaron al final del baile. De este modo, se investiga si las víctimas pudieron haber sido atacadas por su pertenencia real o atribuida al grupo de población blanca y a la nación francesa. Esta valoración es una decisión procesal; no sustituye ni la práctica de pruebas en un juicio ni una determinación judicial de culpabilidad individual.
La Fiscalía de Valence no había incluido el móvil racista en la acusación solicitada en su petición final del 12 de junio. Según esta, había solicitado el envío de once investigados ante el tribunal de lo penal de menores con jurado por delitos de homicidio y tentativa de homicidio. Las valoraciones divergentes muestran hasta qué punto el análisis de las declaraciones y de la secuencia de los hechos ha seguido siendo controvertido en este procedimiento.
Con el paso más reciente aún no se ha dictado sentencia. Los jueces de instrucción deben decidir ahora si admiten una acusación ante el tribunal con jurado y contra quiénes. Para ello, pueden seguir las peticiones de la Fiscalía o apartarse de ellas. Los posibles recursos de las partes procesales también siguen formando parte del camino posterior. Hasta que exista una decisión firme, todos los investigados gozan de la presunción de inocencia.
Para el procedimiento, la incorporación significa sobre todo que la cuestión de un posible móvil discriminatorio ya no queda al margen del expediente. Deberá examinarse expresamente en un eventual juicio oral. Precisamente porque el crimen provocó pronto interpretaciones políticas y polarizaciones públicas, sigue siendo decisivo un esclarecimiento preciso y libre de contradicciones, para la familia de Thomas Perotto, las demás personas afectadas y la credibilidad de la justicia.
Fuentes
- Franceinfo
- AFP via Boursorama
- Le Dauphiné Libéré