Mailhoc – 19.07.2026: Un campo aislado en el norte del departamento de Tarn vuelve a estar en silencio tras dos días de intensa búsqueda. Sin embargo, la investigación en el caso de Delphine Aussaguel, desaparecida desde diciembre de 2020, ha dado un nuevo y significativo giro: se han descubierto restos óseos en un lugar que Cédric Jubillar habría indicado a las autoridades. Su identidad todavía no ha sido determinada.
La búsqueda comenzó el miércoles 15 de julio, tras una audiencia judicial del hombre, actualmente de 38 años. Según el fiscal general del Tribunal de Apelación de Toulouse, Nicolas Jacquet, Jubillar declaró entonces ser responsable de la muerte de su esposa y se ofreció a guiar a los investigadores hasta el lugar donde podría encontrarse su cuerpo.
El jueves 16 de julio, los gendarmes hallaron restos óseos en el terreno cercano a Mailhoc que, según la justicia, podrían ser de origen humano. El lugar del hallazgo se encuentra cerca de la carretera D600 y a unos diez kilómetros de la antigua vivienda de la pareja en Cagnac-les-Mines. El registro de la zona concluyó el viernes por la noche.
Para los familiares de Delphine Aussaguel, enfermera de 33 años y madre de dos hijos, el hallazgo aún no ofrece certeza. Los restos recuperados fueron trasladados al Institut de recherche criminelle de la gendarmerie nationale de Pontoise para su examen forense. Allí, entre otras pruebas, los análisis de ADN deberán aclarar si es posible vincularlos con la desaparecida.
También sigue abierta la cuestión de la causa de la muerte. Los investigadores estudian además si se han asegurado en el lugar del hallazgo otras huellas u objetos relevantes. Los resultados podrían ser importantes para reconstruir la noche del 15 al 16 de diciembre de 2020, cuando Delphine Aussaguel desapareció de la casa familiar en Cagnac-les-Mines.
Cédric Jubillar fue condenado el 17 de octubre de 2025 por el Tribunal de lo Penal de Tarn a 30 años de prisión por el asesinato de su esposa. Recurrió la sentencia; el procedimiento de apelación debe comenzar el 21 de septiembre de 2026 ante el Tribunal de lo Penal del departamento de Haute-Garonne, en Toulouse. Por ello, la sentencia de primera instancia aún no es firme.
El hallazgo actual modifica el caso, pero no lo resuelve. Solo los resultados forenses mostrarán si la búsqueda puede ofrecer respuestas a los familiares después de más de cinco años y medio. Hasta entonces, para la justicia los restos óseos constituyen una posible nueva prueba, no una aclaración definitiva.
Fuentes
- Franceinfo
- Le Monde
- France Bleu
- Tribunal de Apelación de Toulouse