Villeneuve-sur-Vère – 18.07.2026: En un terreno apartado al norte de Albi, los investigadores han encontrado restos óseos. Aún no se ha determinado si pueden atribuirse a Delphine Aussaguel, de soltera Jubillar. Los análisis forenses están en curso. El hallazgo se produjo en un lugar que Cédric Jubillar había señalado personalmente, según la Justicia. Para los familiares comienza así de nuevo un periodo entre la esperanza de obtener certezas y el temor a respuestas definitivas.
El hombre de 38 años fue interrogado por la Justicia en Toulouse el 15 de julio. Según el fiscal general Nicolas Jacquet, reconoció entonces ser responsable de la muerte de su esposa y declaró estar dispuesto a guiar a los equipos de búsqueda hasta el lugar donde fue depositado el cuerpo. Un día después fue trasladado desde prisión a la zona del Tarn. Los gendarmes registraron el terreno y descubrieron los restos que ahora deben ser examinados.
Delphine Aussaguel desapareció en la noche del 15 al 16 de diciembre de 2020 de la vivienda que compartía en Cagnac-les-Mines. La enfermera, entonces de 33 años, dejó atrás sus pertenencias personales y a sus dos hijos pequeños. Durante años, la Gendarmería, unidades especializadas y voluntarios la buscaron. El caso se convirtió en uno de los más notorios de desaparición y homicidio en Francia, también porque no se había encontrado ningún cadáver ni una escena del crimen atribuible de forma inequívoca.
Cédric Jubillar fue condenado en octubre de 2025 por el Tribunal de lo Penal de Albi a 30 años de prisión por asesinato. Recurrió la sentencia; por ello, esta no es firme. El procedimiento de apelación ante el Tribunal de lo Penal de Haute-Garonne, en Toulouse, estaba previsto del 21 de septiembre al 16 de octubre de 2026. Aún no se ha decidido si el nuevo estado de la investigación afectará al desarrollo y a la fecha del juicio.
Además de las pruebas técnicas, numerosas declaraciones estuvieron en el centro de la larga investigación: del entorno más cercano de la pareja, de conocidos y de la prisión. Algunos relatos se contradecían y otros fueron impugnados por la defensa. Precisamente en un procedimiento sin hallazgo de la víctima, tales declaraciones tuvieron un peso especial. Sin embargo, las recientes manifestaciones de Jubillar no sustituyen el examen forense: solo los análisis deberán aclarar si los restos son humanos y a quién pertenecen.
Los investigadores del Instituto de Investigación Criminal de la Gendarmería, en Pontoise, deberán asegurar rastros de ADN y compararlos con muestras de referencia disponibles. Posteriormente podría examinarse si los restos óseos permiten obtener indicios sobre las circunstancias de la muerte. No obstante, los especialistas advierten de que la identificación y, sobre todo, la reconstrucción de posibles episodios de violencia pueden resultar difíciles cuando los restos han permanecido largo tiempo a la intemperie.
Para la familia de Delphine Aussaguel, no se trata solo de añadir un expediente al proceso penal. Tras más de cinco años y medio de incertidumbre, podría surgir por primera vez un lugar donde sea posible despedirse. Sin embargo, hasta que haya resultados, sigue siendo determinante lo siguiente: los restos óseos hallados aún no han sido identificados, y la Justicia continúa valorando las nuevas declaraciones y todos los testimonios anteriores en el marco de la investigación en curso.
Fuentes
- Fiscalía General de Toulouse a través de AFP
- TF1 Info
- Le Monde
- Le Parisien