Plateau de Solaison – 20.07.2026: En el coche del equipo, el Tour de Francia no es una observación silenciosa, sino una carrera de cifras, mensajes por radio y decisiones al ritmo de los segundos. Franceinfo pudo acompañar al director deportivo de Cofidis, Roberto Damiani, durante la 15.ª etapa, que el 19.07.2026 recorrió 183,9 kilómetros desde Champagnole hasta el Plateau de Solaison. Mientras los corredores luchaban en los Alpes por posiciones y reservas de energía, Damiani coordinaba las operaciones de su equipo desde el vehículo.
La etapa era ideal para esta perspectiva. El programa incluía casi 4.000 metros de desnivel, entre ellos el Col de la Croisette y la ascensión final de 11,3 kilómetros hasta el Plateau de Solaison. La subida, con una pendiente media del 9,1 por ciento, formaba parte por primera vez de la ronda francesa. Para un director deportivo, una jornada así significa: interpretar cada abanico de viento, situar a tiempo el avituallamiento, valorar las diferencias con el grupo de escapados y dar a los corredores información clara y concisa por radio.
El coche no se limita a seguir la carrera, sino que interviene en su organización. Entre motocicletas, vehículos neutrales y los coches de los demás equipos, el director deportivo debe respetar el orden del convoy. Cuando un corredor de Cofidis regresa al coche para recoger bidones o comida, se pone en marcha una pequeña cadena logística: se entrega el material, se calcula el regreso al pelotón y no se puede perder el siguiente momento de la carrera.
Para Cofidis, en esta dura etapa de montaña también se trataba de mantenerse visible y con capacidad de actuación dentro del pelotón. Damiani, activo desde hace décadas como director deportivo en el ciclismo internacional, representa la experiencia de esos hombres que rara vez aparecen en pantalla en la carretera, pero que contribuyen a definir el plan de la jornada. Deben evaluar el estado de sus corredores sin poder mirar directamente sus piernas. La radio, las diferencias de tiempo y la observación se convierten así en sustitutos de la sensación inmediata.
En cabeza, Remco Evenepoel se impuso en la etapa del Plateau de Solaison por delante de Tadej Pogacar e Isaac del Toro. El belga de Red Bull-Bora-Hansgrohe ascendió así al segundo puesto de la clasificación general, mientras Pogacar conservó el maillot amarillo. La jornada de carrera quedó ensombrecida por la caída y posterior abandono del danés Jonas Vingegaard, hasta entonces uno de los principales rivales de Pogacar en la clasificación general.
Precisamente esta coexistencia de brutalidad deportiva y comunicación controlada hace reveladora la mirada al coche de Damiani. Delante se lucha por segundos al esprint; detrás se calcula, se tranquiliza y se corrige. Para los espectadores, el Tour es una cinta de colores y ruido. En el coche de dirección de Cofidis es, sobre todo, un tablero de ajedrez en movimiento, en el que cada bidón, cada curva y cada mensaje por radio puede adquirir importancia.
Fuentes
- Franceinfo Sport
- Tour de France/ASO
- L’Équipe
- Le Monde