París – 20.07.2026: La afirmación de que una persona solo tiene que decir que está harta de vivir para activar un procedimiento de asistencia para morir es engañosa. El texto aprobado definitivamente por el Parlamento el 15 de julio no prevé ningún automatismo. Una declaración de este tipo puede dar lugar a una conversación médica y a apoyo, pero por sí sola no fundamenta ni un derecho ni una decisión sobre la asistencia para morir.
El primer requisito es una solicitud expresa de la persona afectada ante un médico tratante. Por regla general, debe presentarse por escrito. Si alguien no está físicamente en condiciones de hacerlo, se prevé otra forma de expresar su voluntad adaptada a las capacidades de la persona. Quedan excluidas las solicitudes o confirmaciones por videoconsulta. De este modo, el texto distingue claramente entre una petición formal y una declaración general de desesperación o cansancio de vivir.
Además, deben cumplirse simultáneamente cinco condiciones. La persona debe ser mayor de edad, tener nacionalidad francesa o residir de forma permanente y legal en Francia. Asimismo, debe padecer una enfermedad grave e incurable que afecte a su esperanza de vida en una fase avanzada o terminal. También se requieren sufrimientos persistentes relacionados con esta enfermedad, así como una voluntad libre e informada.
El sufrimiento psicológico por sí solo no basta expresamente según el texto de la ley. El médico debe explicar la situación médica, los posibles tratamientos y las opciones de cuidados paliativos. Si lo desean, las personas afectadas y sus familiares también deberán tener acceso a apoyo psicológico o psiquiátrico. La persona puede retirar su solicitud en cualquier momento. Si su capacidad de discernimiento está gravemente afectada en el momento de la solicitud, su expresión de voluntad no puede reconocerse como libre e informada.
La decisión sobre la solicitud no recae únicamente en la primera conversación médica. El médico responsable debe organizar una consulta multiprofesional en la que participen al menos otro médico especialista no implicado en el tratamiento y un profesional sanitario o de enfermería. La decisión motivada debe comunicarse verbalmente y por escrito a la persona afectada en un plazo de 15 días. Solo después de un periodo posterior de reflexión de al menos dos días podrá confirmar su deseo.
La Asamblea Nacional aprobó definitivamente la ley el 15 de julio de 2026 por 291 votos a favor, 241 en contra y 29 abstenciones. Sin embargo, todavía no ha sido promulgada y, por tanto, no está en vigor. El primer ministro Sébastien Lecornu había anunciado antes de la votación final que remitiría determinados puntos al Consejo Constitucional. Su examen debe concluir antes de que la ley pueda publicarse. Por lo tanto, el debate actual no cambia el hecho de que una sola declaración verbal no activa la asistencia para morir.
Fuentes
- Gobierno francés
- Asamblea Nacional francesa
- Verificación de hechos de Franceinfo