Fontainebleau – 14.07.2026: Los dos grandes incendios forestales en el macizo de Fontainebleau, en Seine-et-Marne, ya han sido controlados, según la prefectura. Las llamas han afectado a más de 2.000 hectáreas desde el domingo. Unos 800 bomberos continúan desplegados, ya que la zona debe seguir vigilada, sometida a labores de extinción y protegida frente a una posible reactivación.
El prefecto Pierre Ory declaró el martes por la noche que los focos del incendio estaban contenidos. Esto no significa que estén completamente extinguidos: dentro de las áreas afectadas delimitadas, pueden persistir brasas durante un periodo prolongado. Por ello, los equipos de emergencia prevén trabajos durante varios días, posiblemente incluso semanas, especialmente en zonas forestales de difícil acceso.
El primer incendio comunicado comenzó el domingo 12 de julio en la zona de Noisy-sur-Ecole. Un segundo incendio se originó el lunes 13 de julio cerca de La Faisanderie, en Fontainebleau. Las intervenciones paralelas complicaron la situación, ya que los vehículos y el personal tuvieron que distribuirse rápidamente entre los lugares de los incendios. Las autoridades habían ordenado previamente evacuaciones y restricciones de acceso a las zonas en riesgo.
Además de vehículos de extinción, se desplegaron medios aéreos nacionales para combatir el fuego. Aviones Canadair recogieron agua del Sena y la descargaron sobre las superficies forestales afectadas. También se utilizaron otros aviones cisterna y helicópteros. El apoyo aéreo debía aliviar a los equipos terrestres, cuyo trabajo se vio dificultado por el viento, la seq y la extensión de la zona incendiada.
La Gendarmería aseguró los accesos, apoyó la evacuación y protegió las zonas desalojadas. Según las autoridades, se han abierto investigaciones en relación con varias posibles causas de los incendios. Por el momento, no existen conclusiones definitivas sobre responsabilidades penales ni sobre el origen exacto de los fuegos. Las investigaciones deberán aclarar ahora si la acción humana desempeñó un papel y en qué medida.
El macizo de Fontainebleau, situado a unos 60 kilómetros al sureste de París, es considerado una de las zonas forestales y naturales más importantes de la región de Ile-de-France. Por ello, el incendio no afecta solo a residentes y visitantes, sino también a un hábitat de gran valor ecológico. Para peatones y conductores, los cierres siguen siendo obligatorios mientras los bomberos y las fuerzas de seguridad trabajan en los sectores afectados.
La prefectura y los servicios de emergencia consideran, por tanto, que la evolución inmediata es más favorable que por la mañana. Sin embargo, todavía no se puede dar el visto bueno para toda la zona forestal. Los trabajos de extinción posterior siguen siendo decisivos, ya que el calor que permanece en el suelo o bajo material vegetal seco puede volver a provocar llamas. Los próximos informes oficiales sobre la situación deberán informar sobre reaperturas y requisitos de seguridad.
Fuentes
- Prefectura de Seine-et-Marne
- Gendarmería Nacional
- Agence France-Presse a través de Boursorama