Mailhoc – 17.07.2026: La búsqueda continúa en un campo cercano a Mailhoc, en el departamento del Tarn, mientras los fragmentos óseos descubiertos el jueves son entregados a especialistas forenses. El Institut de recherche criminelle de la gendarmerie nationale, el instituto de investigación criminalística de la Gendarmería francesa, deberá determinar primero si los hallazgos son de origen humano.
Solo después podrán realizarse análisis genéticos y antropológicos para comprobar si existe relación con Delphine Aussaguel. La enfermera desapareció de Cagnac-les-Mines durante la noche del 15 al 16 de diciembre de 2020. El viernes todavía no se había comunicado expresamente ninguna identificación. Los fragmentos asegurados hasta ahora tampoco permiten extraer conclusiones fiables sobre las posibles circunstancias de la muerte.
Según Nicolas Jacquet, fiscal general del Tribunal de Apelación de Toulouse, los hallazgos se produjeron en un lugar que Cédric Jubillar había indicado a los investigadores. El terreno se encuentra en una zona rural, de difícil visibilidad, al norte de Albi y a unos 15 kilómetros de Cagnac-les-Mines. Los gendarmes continúan registrando la zona.
Las nuevas medidas siguieron a una audiencia de Cédric Jubillar el 15 de julio en Toulouse. Según informó la fiscalía, declaró ante la justicia ser responsable de la muerte de su esposa y ofreció dar a los investigadores indicaciones sobre el lugar donde se depositó el cadáver. Sus declaraciones y los hallazgos serán examinados ahora de forma independiente mediante técnicas criminalísticas.
Para los familiares de Delphine Aussaguel, el hallazgo supone sobre todo una nueva fase de espera. Desde hace más de cinco años y medio no existe ninguna pista confirmada de la mujer, que entonces tenía 33 años. El caso había atraído atención mucho más allá del Tarn, porque la investigación se prolongó durante mucho tiempo sin cadáver y quedaron muchas preguntas sin respuesta.
Por ello, el examen en el instituto de la Gendarmería es más que un paso técnico intermedio. Los especialistas forenses pueden evaluar, entre otros aspectos, el tipo, el estado de antigüedad y las posibles huellas de ADN de los fragmentos. Sin embargo, solo los análisis de laboratorio permitirán determinar si hay suficiente material utilizable. Las autoridades aún no han indicado una fecha para los resultados.
La valoración penal también sigue dependiendo de los resultados de los expertos. La vista de apelación prevista para el 21 de septiembre de 2026 en Toulouse podría verse afectada por nuevos encargos de investigación. Hasta que exista una identificación científicamente confirmada, se aplica lo siguiente: los fragmentos óseos encontrados en Mailhoc constituyen una pista de investigación significativa, pero todavía no una prueba concluyente de su procedencia.
Fuentes
- Franceinfo
- Le Progrès
- TF1 Info
- Cour d’appel de Toulouse
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